Durante el fín de semana de F-1, en Hungaroring (Hungría) sucedieron varios hechos notables. Para cualquier aficionado al motor catalán o español, la mejor era la llegada de Jaume Alguersuari al gran circo. El más joven de la historia. Todos los expertos señalan lo maduro que es para su edad, y lo bien que cumplió en su primer compromiso, callando a más de un veterano que se había quejado de que la F-1 no era una autoescuela. Coger el peor coche de la parrilla, sin haber pilotado nunca un F-1, no cometer ningún error y finalizar la cursa por delante de tu compañero de equipo, es un auténtico logro. Felicidades.
En segundo lugar, Fernando Alonso volvió a conseguir una Pole Position dos años después. Con su Renault R-29 que hasta hace un par de carreras no podía aspirar más que a un 10º puesto. Está bien la progresión, se nota que se han gastado bien los euros. (Perdón por la demagogia).
El problema fue que durante la carrera se repitió la historia de 2006. La tuerca de la rueda delantera derecha mal colocada durante el primer pit-stop, y a las primeras curvas, clac! Rueda por los aires y adiós a la cursa. No es eso lo peor... Renault está sancionado por la FIA de cara al próximo gran premio, debido a negligencia. La sensibilidad está a flor de piel, después de que el fin de semana anterior en la Formula 2, Henry Surtees de 18 años muriera al impactar contra una rueda que había quedado suelta por el asfalto.
Una segunda lectura de esta sanción, nos dice que es un duro golpe para el gran premio de Valencia, que ve peligrar su futuro en la F-1. Si a la crisis le sumamos la ausencia del principal reclamo (Alonso), parece que la organización ha previsto que no va a vender ni la mitad de las localidades. Ante semejante catástrofe que les puede costar un buen número de contratos publicitarios y precipitar su salida de la F-1, la propia Rita Barberá se ha dirigido a la FIA para pedir que pospongan la sanción de Renault para el siguiente gran premio, que se celebra en Bélgica, y donde por motivos obvios, hay muchos menos aficionados al asturiano. Que típico. Puestos a joder, jode a otro, no a mí.
Por último, la nota negativa del fin de semana. El accidente de Felipe Massa. Por fortuna, el piloto se está recuperando y dentro de un par de pruebas podrá volver a subirse al Ferrari. Al menos eso dicen los médicos. Lo peor de todo no es el accidente en sí, sino la reacción de algunos medios de comunicación deportivos españoles. Como auténticos buitres, estaban pendientes de la evolución del brasileño, no para ver cuando se recuperaría, sino para ver si le quedarían lesiones cerebrales permanentes que acabaran con su carrera prematuramente.
No lo entendéis? Los rumores de que Alonso terminará en Ferrari el año que viene son constantes. El problema es saber cuál de los dos actuales pilotos de Ferrari saldrá. A esos medios, les importa poco si sale por motivos económicos o por baja laboral. Da asco el tono en que redactan las noticias sobre el tema. Si los médicos dicen que puede tener lesiones oculares permanentes, le desean lo mejor, pero en la mismo párrafo están sugiriendo que Alonso pueda coger su puesto antes de final de temporada. Si dicen que se recuperará del todo, se atreven a poner en duda la competencia de los doctores húngaros... Y el recochineo total viene cuando un periodista escribe en su columna que Alonso podría coger el Ferrari en el próximo gran premio de Valencia, esquivando así la sanción a Renault y cumpliendo los deseos de todos los aficionados españoles.
Dejen que les diga algo. Un auténtico aficionado a la F-1, sea español, canadiense o checo, seguirá viendo la carreras de F-1 sean quienes sean los pilotos que participan en el gran premio. Lo demás, solo son garrulos que se apuntan a la moda de turno y que no tienen ni idea de lo que es realmente esta competición.
martes, 28 de julio de 2009
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1 comentarios:
Amén
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