DIA 3- ALTO DEL MONTCAUBÓ (2300MSNM)-CASA MOTXO DE ESTAON (1200MSNM)
Después de pasar la noche en lo alto de la montaña, con sacos de domir de verano, con la ropa mojada y con la incertidumbre sobre la meteorología, por fin se hizo de día. A las seis y media sonó el despertador, aunque comprobando el frío que hacía fuera de la tienda a esa altura, y en vistas de que no iba a llover en breve, decidimos alargar una horita el rato de sueño, por llamarlo de alguna manera.
Así, poco después de las siete y media, nos vestimos con lo más "seco" que encontramos y recogimos las tiendas y petates. Comimos un bocado de algo, fruta creo recordar y unas galletas, y en marcha. El día anterior, antes de irnos a dormir, encontramos unas marcas de GR por las que no habíamos pasado durante el día anterior y mirando por la pronunciada ladera que quedaba a nuestra derecha, al fondo del valle se veía un pequeño pueblo, que supusimos era Estaon. Porqué no sacaríamos los mapas antes de comenzar a caminar?!
Las ganas de llegar a bajo y poder tumbarnos en una cama decente pudieron con nosotros. Estábamos impacientes y nos parecía tan claro que ese pueblo era nuestro destino, que comenzamos la bajada, por lo que parecía una ruta de GR correcta. El día estaba nublado y amenazaba con más lluvia y puesto que ya habíamos tenido bastante, comenzamos el descenso por los bosquecillos, montaña abajo. Los bancos de niebla eran muy espesos en el valle, y a ratos tapaban completamente el pueblo, pero creíamos estar en la buena ruta. Craso error.
Al cabo de 20 minutos más o menos, me comenzó a asaltar una sensación de "deja vu" desagradable. Ciertos árboles, rocas e incluso una seta en un tronco me recordaban puntos de la ruta que habíamos recorrido el día anterior. Al cabo de poco se hizo evidente que de algun modo, habiamos empalmado con un tramo de GR que el día anterior no habíamos seguido, y que nos había devuelto a la ruta de vuelta al pueblo abandonado de Dorbe... sin comentarios.
Con el animo por los suelos, solo nos quedó volver hasta Dorbe y llamar un taxi que nos llevara a Estaon. Estábamos demasiado cansados, debiles y con muy pocas ganas de tratar de subir otra vez hasta arriba y encontrar la buena pista. El descenso hasta Dorbe tampoco fue ningún paseo, pues la lluvia y la falta de señales volvieron a obligarnos a dar un rodeo antes de llegar al pueblo, donde por lo menos teníamos una fuente de agua para beber.
Durante el descenso, Claudia nos anunció que ella y Alec se volvían a Barcelona un día antes. Le dolía la rodilla y el agotamiento y la mala experiéncia hicieron el resto. La expedición quedó limitada a Feno, Neus y servidor, que al mediodía llegaron a Estaon, justo para comer algo y tumbarse a descansar. Pero ni siquiera así terminaron del todo los problemas.
viernes 21 de agosto de 2009
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